Camuflaje impresionante

A simple vista parece la flor de una orquídea, pero si ponemos más atención podremos notar que se trata de un insecto.

 

Originaria de malasia esta mantis no vive sobre las orquídeas a pesar de su impresionante parecido a la flor, en general la podemos encontrar de colores blancos, rosados y cafés bastantes tenues, aunque aveces puedan mezclarse, pueden cambiar de color en cuestión de días dependiendo de las condiciones ambientales, es decir dependiendo de la humedad  y la incidencia de luz.

Los lóbulos que tiene en sus patas imitan pétalos de flores por eso es que su hábitat son las flores blancas y rosas en los arbustos y en arboles pequeños, de esta manera ellas pueden cazar insectos polinizadores que se acerquen a la flor y también pueden resguardarse de aves, mamíferos y reptiles.

La mantis orquídea durante su primer estadio presenta colores anaranjados con patas y cabeza negra después de su primer muda sus colores se vuelven rosados y blancos suaves, las hembras que son los individuos mas grandes en esta especia pueden llegar a medir entre 6 a 7 cm.

El macho y la hembra tienen varias diferencias aparte del tamaño como pueden ser que el macho no tiene los lóbulos en las patas, sus colores son rosas y naranjas, sus alas son blancas y alargadas.

Este es uno ejemplo de muchos animales que podemos encontrar en el mundo, que comparten esta característica de camuflarse para poder alimentarse o para no ser alimento.