Breve historia del café

En el mundo se beben 500 mil millones de tazas de café al año, la mitad en el desayuno, y es que pocas cosas se pueden comparar con el ritual matutino que representa beber una taza de café, esa infusión oscura que aclara nuestro cerebro.

Como una bebida esencial por las mañanas, a través del café se ingiere la mayor cantidad de la droga legal más consumida en el mundo. Seguramente si en algún punto se declarara al café como bebida prohibida, la mayoría nos volveríamos un tanto histéricos y es que no está de más decir que ha representado una bebida importante para muchos.

Catalogado a través de los años como una bebida mágica, incluso diabólica o romántica, la historia del café es tan interesante como su sabor.

La verdad es que no se conoce a ciencia cierta sobre sus orígenes, se cree que proviene de Etiopía, donde hasta la fecha, los frutos crecen en sus montañas sin ayuda. Cualquier etíope se siente orgulloso y asegura que proviene de su tierra. Es fácil confundirse debido a todas las leyendas y relatos que sugieren a Arabia como su lugar de procedencia.

En Etiopía se encontró el fruto y se masticaban las bayas aún verdes, posteriormente se comenzó a hervir y tomar como té. Las rutas comerciales con la India y Arabia se dieron paso debido al camino que llevaba a La Meca. Los árabes pronto lo tomaron como suyo, disfrutándolo en lugares donde además de servirse la bebida, disfrutaban del juego. En un intento por evitar su cultivo en otros lugares, los árabes impusieron una prohibición a la exportación de granos de café fértiles, una restricción que finalmente fue burlada en 1616 por los holandeses, que llevaron plantas de café a los Países Bajos para ser cultivadas en sus invernaderos. En pocos años las colonias holandesas se habían convertido en los principales proveedores de café para Europa, donde primeramente lo conocieron con la introducción de los comerciantes venecianos en 1615. Además de expandirlo por Europa, los holandeses comenzaron con la expansión de la planta de café en Centro y Sur América. Al parecer, las tierras americanas le sentaron bien al grano ya que todos conocemos la importante producción en países como México, Colombia y Brasil.

Sin duda, el café ha representado mucho para el comercio internacional, desde sus remotos orígenes hasta el día de hoy.
Es un hecho que no todos disfrutan de este elixir, pero para todos aquellos que no concebimos nuestros días sin él, ¿pueden imaginar la vida sin el café?