Nipper, el perrito que todos ubican sin conocer su nombre

En pleno siglo XXI, todos conocemos a Nipper, el perrito del gramófono generalmente asociado con RCA… por si alguna vez te lo preguntaste o no te había pasado por la cabeza, aquí te va su historia.

Nipper, el famoso perrito al lado del gramófono, ese terrier que todos tenemos grabado en la mente y relacionamos con una marca, realmente existió.

Fue recogido de las calles de Bristol por Mark Barraud en 1884. Su nombre, Nipper, proviene de las mordidas arrojadas a las piernas de los invitados de Mark. Tres años después de haber sido recogido, el dueño de Nipper falleció pero a pesar de esto, no corrió con mala suerte porque fue adoptado por Francis Barraud, su hermano.

Francis Barraud, de vocación pintor, descubrió que Nipper solía sentarse junto al fonógrafo pues llamaba su atención el sonido que emanaba debido a que en algunos de los cilindros se escuchaban las grabaciones de la voz que lo había rescatado.

Nipper murió en 1895 pero dicha postal quedó grabada en la mente de Francis, y así fue como tres años después, retrató al óleo la escena. El pintura original fue concluida en los primeros meses de 1899, la tituló ‘Perro mirando y escuchando un fonógrafo’.

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La pintura original, muestra a un perro escuchando un tocadiscos con cuerno negro -un tanto obsoleto para su época-. Francis se acercó a la Academia Real para exhibir su obra, ahora denominada ‘His master’s voice’, donde fue rechazado, posteriormente probó suerte con publicaciones de revistas, y la fórmula se repitió; pensó en venderlo a los principales fabricantes de fonógrafos de cilindros Edison Bell, donde nuevamente fue rechazado.

Debido al poco éxito obtenido, un amigo de Francis le sugirió modificar el retrato, actualizando el cuerno negro por uno más familiar y reciente a su época. Así fue como se acercó a la compañía fabricante de los gramófonos, con una foto de su cuadro y una solicitud de préstamo de un cuerno de latón para tomarlo de modelo. El gerente, Gary Owen, quedó encantado con dicha obra y decidió comprarla si Francis sustituía el fonógrafo por un gramófono de Berliner. El artista así lo hizó y entregó su obra a la compañía en octubre de ese mismo año.

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Unos meses después, en mayo de 1900, el inventor de los gramófonos y del disco plano, Emile Berliner, acudió de visita a Londres donde vio la pintura colgada en la pared de la compañía. Hizo contacto con Francis Barraud para solicitarle una copia de la obra y se la llevó con él a Estados Unidos, donde residía, allí… la patentó para creación de su marca. En conjunto con su amigo Eldridge R. Johnson, lanzaron la marca con la Victor Talking Machine donde extendieron su alcance a Centro y Sudamérica, Japón y otras partes de Asia. El icono sobrevivió a la fusión de Victor con RCA en 1929.

Debido a que Francis Barraud únicamente había registrado su obra con el primer nombre, no tuvo la suerte de obtener los derechos de autor con la modificación, y la compañía de otorgó derechos exclusivos de reproducción. Francis Barraud murió en 1924 después de haber realizado 24 ejemplares de su obra más conocida, solicitados por las empresas Gramophone y Victor para todas sus sucursales a lo largo de los países.

Dicen que la pintura original se encuentra en las oficinas de EMI, en Londres, compañía nacida en 1931, por la fusión de las empresas Columbia Graphophone Company y Gramophone Company.

Al día de hoy, este perrito del gramófono, que junto con Coca Cola y Mercedes-Benz -entre otros-, se encuentra en una lista de emblemas más reconocidos del siglo XX.