Increíbles historias de zanahorias y sortijas matrimoniales

Es increíble lo que uno puede hallar en su jardín con el paso de los años. Estas historias te harán creer en la buena suerte encontrando un tesoro no sólo oneroso sino emocional en un huerto de zanahorias.

Todos hemos tenido la desgracia de perder algo de gran peso emocional, desde pequeños al extraviar o romper nuestro juguete preferido, o con el paso de los años, aquellos artículos que de acuerdo a nuestros gustos y vivencias se convierten en algo realmente importante e irremplazable.

Ahora imagina ese sentimiento al doble, cuando aquello que se extravió se trata del emblema que representa y promete la unión entre tú y tu persona amada.

Eso es lo que vivió un hombre alemán de 82 años quien perdió su sortija matrimonial mientras realizaba labores de jardinería en su hogar. Por fortuna, este hombre logró recuperarla.

¿Cómo?, pues resulta que la naturaleza se la devolvió en forma de cultivo, sí… de cultivo de zanahoria.

lost-wedding-ring-carrot-germany-1

3 años pasaron cuando recogiendo el fruto de su esfuerzo se encontró con aquello que daba por mermado.

lost-wedding-ring-carrot-germany-3

Y si este relato te parece absurdo y poco probable, espera a leer el siguiente.

Resulta ser que eso de cultivar sortijas matrimoniales en sembradíos de zanahorias no es nuevo, en 2011, se reportó otro caso similar pero esta vez le tomó más tiempo de espera a la víctima, una mujer sueca de nombre Lena Paahlsson.

En 1995,  se encontraba con sus hijas horneando la cena de Navidad y removió su anillo para desempeñar mejor su tarea, dejándolo sobre una superficie de la cocina, ¡oh, sorpresa!… el anillo desapareció.

Toda su familia trató desesperadamente de hallarlo sin éxito alguno, dicho anillo contaba con un diseño de su autoría y fue elaborado con oro blanco e incrustaciones de 7 diamantes.

Pasaron 16 años cuando recogiendo las zanahorias de su huerto, apareció una pequeña y escuálida que pensaba desechar hasta que algo brilló entre la tierra… ¡su anillo!

ola-lena-paahlsson

Pasar de una promesa a un compromiso no sólo consiste en entregar lo mejor. Ante todo, hay que elegir entre incontables sortijas y alianzas. Creaciones joyeras finas enaltecidas por la emoción. La del juramento o de una promesa eterna, lo mejor de todo es que lograron recuperarlas.