El ejército más pequeño del mundo, la Guardia Suiza

Si has visto imágenes del Vaticano, probablemente te has preguntado quienes son esos guardias cargando alabardas y vestidos con ropas de aspecto renacentista. Desde finales de la Edad Media la Guardia Suiza ha custodiado al Papado.

Seamos o no católicos todos reconocemos al Papa, y es que más allá de ser el líder espiritual de la Iglesia Católica Romana, es un Jefe de Estado y sus acciones tienen consecuencias directas en el panorama político actual por lo que es común ver en nuestro día a día noticias sobre actos protocolarios o ceremonias en la sede del Vaticano, llamándonos la atención el característico y llamativo uniforme de sus guardias.

La Guardia Suiza fue fundada en 1506, y es uno de los grupos militares más antiguos que continúan en servicio.

En el año 1503 el Papa Julio II -antes Obispo de Lausana en Suiza-, pide a los Suizos un cuerpo constante de 200 mercenarios suizos para proteger la Santa Sede, estos le son provistos gracias al patrocinio de los mercaderes alemanes Ulrich y Jacob Fugger (quienes habían invertido en el Papa y lo vieron como una manera de proteger su inversión).

En septiembre de 1505, los primeros 150 hombres que conformarían la primera Guardia Suiza partieron de su país, llegando a Roma el 22 de enero de 1506, considerada la fecha de su fundación.

El principal enfrentamiento en el que han participado tuvo lugar en 1527 durante el saqueo de Roma por las tropas del emperador Carlos V.

Murieron 147 guardias de los 189 que conformaban la guardia en ese momento deteniendo a las tropas del emperador mientras que los restantes escoltaban al Papa Clemente VII para poder escapar.

Después de las Guerras Italianas, la Guardia Suiza pasó a ser una figura ceremonial mas que militar y llegó un punto en el que ni siquiera era necesario ser suizo para pertenecer a ella.

El comandante entre 1910 y 1921, Jules Repond fue quien se encargó de regresar al orden a la Guardia Suiza y propuso que sólo suizos de nacimiento con entrenamiento militar pudieran conformarla, a él también le deben sus uniformes, que diseñó pensando en que hicieran alusión a la larga tradición de la organización pero al mismo tiempo tuvieran cierto grado de funcionalidad.

Después del intento de homicidio del Papa Juan Pablo II, siempre hay miembros de la Guardia Suiza acompañando a la figura del Papa en cada viaje que emprende.

Sin llevar su ostentoso uniforme, claro, y se hizo un mayor énfasis en que tuvieran entrenamiento especializado en combate mano a mano y con armas pequeñas, estableciéndose ahora su número en 100 y cubriendo ahora las funciones de guardaespaldas del Papa.

Para ingresar a este cuerpo de élite es necesario ser ciudadano suizo de nacimiento, soltero, de entre 19 y 30 años y haber completado el entrenamiento militar básico, como verás, muy pocos logran pertenecer a ella.