¿Cómo diferenciar un elefante africano de uno asiático?

Al mencionar un elefante lo primero que se te viene a la mente es un mamífero de gran tamaño, de color grisáceo, con una trompa enorme y unos ojos pequeños. En fin, cualquiera ubica un elefante pero pocos pueden identificar las diferencias entre el elefante africano y el elefante asiático.

Por lo general, adquirimos una serie de información durante nuestras vidas, algunos datos más relevantes que otros, así que no te sientas mal si no fuiste capaz de identificar esas diferencias.

Comenzaré diciendo que en la actualidad existen tres especies de proboscídeos, un escaso legado de una orden que conoció este planeta hace 60 millones de años.

Las tres especies son comúnmente conocidas como elefante de sabana –loxodonta africana-, elefante de bosque –loxodonta cyclotis- (ambos clasificados como elefante africano debido a que habitan en África y sus diferencias recaen únicamente en el tamaño) y el tercero, elefante asiático –elephas maximus-.

El elefante de bosque es más pequeño que el de sabana y se reconoció como especie en el año 2010, pues antes se consideraba una subespecie del elefante de sabana.

Y bien, ¿cómo los identificamos?

Entre las principales características o diferencias que te ayudarán a identificar a simple vista de qué especie de elefante se trata se encuentran las siguientes:

Orejas. Los asiáticos tienen las orejas más pequeñas y redondeadas, los africanos por el contrario, presentan orejas más grandes y caen sobre sus hombros.

Tamaño. A pesar de ser el mamífero terrestre de mayor tamaño en Asia, los elefantes asiáticos son más pequeños -2 m. de altura y 6 m. de largo- en comparación con los africanos -3.5 m. de altura y 7 m. de largo-.

Trompa. La diferencia recae en los lóbulos, es decir, las protuberancias en las que termina la trompa y son los extremos que permiten al elefante agarrar objetos con ella.
Los elefantes asiáticos presentan un solo lóbulo en el extremo superior, los africanos presentan 2 lóbulos, uno arriba y otro abajo.

Colmillos. Todos los elefantes asiáticos presentan colmillos: éstos son largos y de tamaño considerable en la mayoría de los machos, pero las hembras con frecuencia carecen de ellos, sin embargo en el caso de los elefantes africanos, los machos como las hembras tienen colmillos.

Patas. El asiático tiene 5 dedos en los pies de las patas delanteras y 4 en los de las patas traseras. El elefante africano puede tener 4 ó 5 dedos en las patas delanteras y 3 en las traseras.

Anatomía. El lomo del asiático tiene forma de arco, con el punto más alto en el centro de la espalda. El africano tiene el punto más alto en los hombros, además, su frente es más suave y menos abultada.

Si aún te cuesta almacenar esta información, puedes utilizar un truco muy sencillo y es observar la forma de sus orejas, si son grandes y con forma del continente africano… creo que la respuesta es obvia.