Comida enlatada, el invento que hizo más fácil comer

Las latas eran herméticas y gracias a ellas había comida fresca disponible, siempre y en cualquier lugar. Su invención revolucionó la manera de comer en el mundo y su vigencia prevalece en nuestro día a día.

Este invento cambió la forma de comer en el mundo… introduciendo la comida en una lata, sellándola y calentándola adecuadamente se podía enviar comida de gran calidad, con todos sus nutrientes a cualquier parte del mundo.

En 1813, la marina británica utilizaba más de 18,000 kg. de comida enlatada al año pues esto hacía posible la prevención del escorbuto y otras enfermedades de la época provocadas por la falta de vitaminas y nutrientes que sufrían los marineros que pasaban largas temporadas navegando.

Durante siglos el principio básico de la conserva ha permanecido inalterable, la comida se sella en envases herméticos y se somete a temperaturas que oscilan entre 115 y 120º C para destruir cualquier microorganismo contaminante que pudiera contener.


La comida se cuece dentro de las latas y no antes porque este método crea el medio más estéril, una vez sellada la lata ninguna bacteria puede formarse en la comida.

Así es que todo tipo de alimentos llevan el mismo proceso… llámese atún, verduras o jamón, el proceso de enlatado es prácticamente el mismo.

Para 1963, fue fabricada la primera lata de bebida fabricada con aluminio, lo que trajo una distribución y consumo importante de refrescos, cosa que no ha cambiado con el paso del tiempo.

Entre los últimos inventos del sector de bebidas se encuentra la botella lata que es, como su nombre lo dice, una botella fabricada con aluminio.

Otra lata que ha sido reformada es el aerosol, patentado en 1926 por un ingeniero químico noruego, salió al mercado durante la Segunda Guerra Mundial cuando el ejército norteamericano buscaba una solución contra los insectos en la selva.

Las primeras latas de aerosol usaban propelentes CFC dañinos para la capa de ozono, por lo que en 1978 fueron sustituidos casi en un 90% por otros propelentes que son amigables con el medio ambiente.

Lamentablemente, no todo el uso con aerosol se salva de dicho mal pero un punto a favor, es haberlo reducido casi en su totalidad.

Siguiendo con las grandes innovaciones en esta materia, está la invención de las tapas de pestaña de aluminio, flexibles y de metal por lo que permiten seguir protegiendo al producto de la luz y el oxígeno igual que las latas convencionales.
La ventaja es que son mucho más fáciles de abrir y además, se ahorra aluminio al momento de producirlas.

Sin duda tenemos mucho que agradecer a este ingenioso invento ya que nos permitió conocer, consumir y disfrutar la comida como lo hacemos ahora, además de agregarle practicidad a la fórmula.

Por mucho, el avance más importante en la historia en la preservación de alimentos. Hay latas de aluminio para la cerveza o de hojalata para los guisantes. Si se puede comer o beber, probablemente venga en lata.

Te imaginas que aún no las conociéramos, ¡qué lata!, ¿no?