La cesárea, el legendario procedimiento que cambió los nacimientos

La cesárea es un procedimiento quirúrgico extremadamente antiguo. De acuerdo a algunos historiadores, parece ser que ya era conocida y practicada en el año 715 a.C.

De acuerdo a una ley romana dictada por Numa Pompilio, la “lex caesarea” (Ley de César), prescribía su uso como una manera de sacar a los bebés del vientre de la madre cuando ésta acababa de morir, con el fin de enterrarlos por separado, y muy ocasionalmente, para salvar la vida del recién nacido.

También, una leyenda común, menciona que el mismísimo Julio César nació mediante este procedimiento quirúrgico en el año 100 a.C. y que es esa la razón por la que se le asignó dicho nombre.

Aunque otros aseguran que no puede ser posible debido a que su madre, Aurelia, vivió otros 46 años después del nacimiento de Julio César.

Así que es probable que se derive de la ley anteriormente mencionada –la dictada por Numa Pompilio-.

En Roma se empleaba la frase “a matre caesus”, es decir, ‘cortado de su madre’ para describir esta operación, así que, de acuerdo a su raíz etimológica, el verbo latino caedere significa cortar o efectuar una fisura.

Se cree que dicha palabra asignada para la operación es bastante probable que provenga de dicho término en latín. O mejor aún, una combinación de todo lo mencionado.

Otra curiosidad, en alemán se dice Kaiserschnitt que literalmente significa ‘el corte del emperador’, podríamos decir que de forma directa proviene de la leyenda del nacimiento de Julio César.

Como verás, a pesar de contar con bases etimológicas e históricas, solemos guiarnos por leyendas erróneas que se transmiten de generación en generación.

Una cosa es cierta, la cesárea ha servido para salvar la vida de millones de bebés a lo largo de los siglos y, en nuestros días, es una salvación también para la madre que presenta condiciones complicadas durante el parto o por factores relacionados a la gestación.