Razones para subirte a una bicicleta todos los días

La bicicleta es un transporte sostenible, resulta económico, promueve la salud y mejora el estado de ánimo de las personas, nos permite llegar a lugares recónditos, simplemente uno de los mejores medios para movernos día a día.

Seguramente has escuchado las incontables bondades de este medio de transporte que la mayoría de las personas ha aprendido a usar en su infancia pero pocos han adoptado en sus vidas adultas.

Después de saberlas, resultará difícil no utilizarla.

Beneficios de salud

Existen múltiples beneficios para todos los ciclistas expertos y las personas que hacen de la bicicleta su medio de transporte diario.

Además de las más obvias como la reducción de peso y tonificación del cuerpo, hay razones más poderosas y que te harán subirte a una bicicleta en caso de no utilizarla.

Parece ser que todos aquellos que la utilizan disminuyen su riesgo de sufrir un infarto en un 50%, además de que sus niveles de colesterol malo reducen, fortalecen su zona lumbar y previenen la aparición de hernias discales.

También, adoptan mejores posturas, estimulan los músculos de las vértebras dorsales y, con el pedaleo, la circulación por lo que se previene la aparición de várices.

Otra ventaja es que el sistema inmunológico se fortalece.

Asimismo, la mente se conecta y oxigena permitiendo pensar con más claridad. Y como cualquier otro ejercicio, permite liberar estrés y generar endorfinas.

Estudios han revelado que la gente que anda regularmente en bici sufre menos enfermedades psicológicas y corre menos riesgo de deprimirse.

En fin, los beneficios parecen interminables, los expertos recomiendan utilizarla entre 45 y 60 minutos, 3 veces por semana para comenzar a gozar de lo ya descrito.

 

Ahorro significativo y cuidado del medio ambiente

La bicicleta como medio de transporte alterno a los automóviles y el transporte público tiene la ventaja de ser una opción económica y una excelente alternativa para desplazarse tanto dentro de la ciudad como a las afueras.

También, ayudan a evitar el tráfico y reducen la contaminación.

Incluso hay ciudades con iniciativas que promueven el uso de la bicicleta como el medio de transporte óptimo con incentivos tan atractivos que a cualquiera le llaman la atención.

Por ejemplo, para los trabajadores que se desplazan por la misma ruta, se les ofrecen días de descanso pagados si la utilizan diariamente.

Entre las ciudades más amigables con las bicicletas y que han buscado hacer de este vehículo su principal medio de movilidad, se encuentran Copenhague -entre el 36% y 45% de su población-, Ámsterdam, Utrecht, entre otros destinos europeos.

Es entendible que en algunos países, se usaría la bicicleta con más frecuencia de contar con una mayor inversión en infraestructura y facilidades de movilidad para estos vehículos, además, claro, de una mayor conciencia y cultura vial.

 

Año con año se incrementa el uso de la bicicleta en todo el mundo y es que con estas ventajas tanto personales como a la sociedad, a nuestro entorno y medio ambiente no es de extrañar que más personas la adopten.