Explota al máximo un mal vino

El mundo del vino es fascinante, ciertas cualidades como su sabor y aroma nos permiten identificar su calidad o gama.

El de buena calidad siempre deja deseos de beber más. Si disfrutas de tomar buen vino y te apetece más de una vez a la semana sabes que el impacto en tu bolsillo es significativo.

Acercarse a una botella de vino, degustar una copa y deleitarse con sus propiedades es un festín para nuestros sentidos.

Claro que no todos los paladares tienen la cualidad de un catador de vinos pero sí nos es posible identificar uno bueno de uno regular o malo, lamentablemente, en ocasiones nuestro presupuesto no nos permite deleitarnos con los mejores disponibles y terminamos por conformamos con uno de mediana calidad.

Todos los vinos mejoran al ser expuestos al aire, pero son los tintos los que mejor aprovechan ese periodo de contacto con el aire. Cabe destacar que cuanto más joven es el vino más tiempo debe dejarlo respirar, debido al alto contenido de taninos que posee.

Cuando vamos a servir un vino maduro, de una antigüedad mayor a ocho años, necesitará menos tiempo para respirar, para lo cual se utiliza un decantador para evitar que los sabores y aromas se deterioren.

¿Y si te dijeran que puedes conseguir ese gusto por una mínima cantidad de dinero?

Esto es posible gracias a un fenómeno denominado hiperoxigenación, así, el vino de mala calidad se puede mejorar con un simple utensilio de uso diario que todos encontramos en nuestras casas… una licuadora.

Licúa el producto durante un minuto, transcurrido ese tiempo, podrás degustar de un vino de gama alta, confundirás hasta al mejor conocedor.

Con este truco serás capaz de invitar a tu reunión a cuantos amigos recuerdes y con presupuesto bajo podrás ofrecerles una bebida buena y satisfacer sus paladares.

Estoy segura que la próxima vez que se te cruce un vino barato por el frente, lo llevarás a tu casa con la confianza de probarlo hiperoxigenado.