¿Cómo se eligen los títulos de las películas extranjeras?

Cada vez que disfrutamos de una película extranjera es común notar la traducción de su título, muchas veces errónea o extraña.

Nos preguntamos, ¿por qué no simplemente respetarlos con una traducción literal?.

Hoy en día es común que contemos con acceso a consultar cualquier cosa a través de internet, si lo deseamos, podemos ver una película en su idioma original.

Hace años, esta idea era un tanto distante, debíamos conformarnos con lo que la televisión y el cine ofrecían, en su mayoría, películas dobladas, sin tener siquiera oportunidad de averiguar si eran copias fieles de lo que los protagonistas estaban tratando de expresar o si al momento del doblaje se pierde cierto significado o juego de palabras.

Y qué decir de los títulos de películas extranjeras, estoy segura que si vives en latinoamérica o España, debe resultar familiar el título Mi pobre angelito, pero si lo comparas con el nombre original de la película –Home alone– no cuenta con un significado “coherente” para nuestros oídos.

Esta carencia de significado o similaridad alguna veces ridícula, debe venir derivada de algún elemento que desconocemos.

¿Te has preguntado de dónde surgen esas traducciones de los nombres de las películas extranjeras?

¿Cómo es que se determina si un título es el apropiado o más llamativo que otro?

Son las distribuidoras y productoras, a través de sus departamentos de marketing, quienes deciden de qué forma traducen los títulos originales de las películas.

Las causas o razones que hacen que una productora elija una denominación u otra responden a factores principalmente comerciales: los títulos de películas extranjeras deben ser atractivos, comprensibles y sencillos para el público general.

  • Eternal Sunshine of the Spotless Mind > ¡Olvídate de mí!
  • Die Hard > La Jungla de Cristal
  • The Pacifier > Un Canguro Superduro
  • The Astronaut’s wife > El engendro
  • Ice Princess > Soñando soñando …. triunfé patinando
  • Jaws > Tiburón

En algunas países, de acuerdo a lo que dicta su ley, todas las películas extranjeras que ingresan a su territorio son dobladas con voces de residentes y son nombradas con títulos exclusivos para ese país, ejemplo de ello, España.

Claro está que, aunque esta acción responde a fines comerciales y estudiados de acuerdo al éxito esperado, hay casos en los que preferimos que conserven la esencia de lo que se expresa en su idioma original.