¿Es bueno usar esmalte para uñas?

Como todo en esta vida, el exceso es malo. Conoce los riesgos que existen tras una de las rutinas más comunes de belleza femenina, el esmalte de uñas.

Coloridos, discretos, con brillo, neutros, no importa el color o la tendencia que elijas, utilizar estos productos de manera frecuente puede poner en riesgo tu salud general.

Sería de esperarse al tratarse de sustancias químicas que se adhieren a la uña y permanecen por bastante tiempo y, peor aún, que deben removerse con un solvente.

Este hábito es bastante frecuente  entre las mujeres y se remonta a una tradición tan antigua como Cleopatra, lamentablemente no es bueno abusar de esta costumbre.

Claro que no existen consecuencias alarmantes o directas pero se deben guardar algunas precauciones como las que menciono a continuación…

Profesionales de la belleza y la medicina coinciden en que se deben hacer pausas entre su uso para evitar repercusiones.

-Cuando uses esmalte, evita dejar restos al momento de removerlo debido a que se puede acumular humedad y producir infecciones.

-El removedor o quitaesmaltes (e incluso uno que otro barniz) es tan agresivo que puede llegar a quemar o deteriorar nuestras uñas, cosa que las debilita con el uso recurrente.

Además de que debes asegurarte de que no contenga acetona, pues este activo nos puede causar mareos o náuseas.

-El uso constante hace que la uña no respire y se torne amarillenta, en especial con los tonos oscuros.

En ocasiones, se piensa son hongos cuando en realidad son manchas y además de vergonzoso, se aplican tratramientos no necesarios.

-Otro gran riesgo es resultar intolerante o alérgico a alguno de los componentes del esmalte.

-Para evitar la distrofia ungual se debe evitar el uso de los esmaltes o pintauñas de acción prolongada.

-Es bastante importante revisar el origen y composición de tu esmalte favorito debido a que algunos que son producidos en países sin regulaciones estrictas, suelen contener elementos tóxicos.

Estos elementos pueden causar trastornos reproductivos, lesiones en el sistema nervioso y cáncer.

El punto es, a pesar de cuidarse estos detalles no siempre implica que estamos a salvo de padecer secuelas o efectos secundarios.

Es mejor revisar a detalle qué es lo que nos estamos aplicando y hacerlo esporádicamente o en ocasiones especiales o tratar con productos alternativos o naturistas libre de peligros.