Onna bugeisha, las mujeres samurái

Es inevitable haber escuchado hablar de los samurái, quizá te apasiona el tema y conozcas mucha información al respecto o quizá sepas poco pero lo que probablemente no has escuchado es que entre los caballeros existieron mujeres.

Primeramente, debemos indicar que los Samurái, por definición corresponden a la aristocracia militar del Japón feudal; guerrero profesional que pertenece a esa clase social.

Los samuráis japoneses eran miembros de una élite militar. La espada era tanto su arma como un símbolo, y en su código de conducta eran fundamentales la lealtad a su señor y la disciplina.

Se conocían como onna bugeisha a sus contrapartes femeninas. Estas guerreras desempeñaron un papel importante en Japón.

Entre estas mujeres guerreras, la más conocida en la historia de esta nación se encuentra la emperadora Jingu.

Esta clase guerrera apareció en los periodos Heian y Kamakura, y eran consideradas mujeres de clase samurái que participaban en la lucha.

La palabra onna bugeisha literalmente significa “maestra de las artes marciales”.

Estas mujeres eran más o menos el equivalente de los samurái en el periodo del Japón feudal, y pertenecían a una clase superior de guerreros conocidos como bushi.

Como diferencia con los hombres guerreros que utilizaban lanzas y espadas, estas mujeres utilizaban la naginata, el kaiken y el tanto.

La naginata es un arma larga que cuenta con una hoja afilada en la punta, el kaiken es una daga y el tanto un cuchillo.


Gracias a que usaban armas cortas, tenían la facilidad de esconderlas y utilizarlas, y cuando necesitaban compensar la falta de fuerza física, utilizaban las ventajas del arma larga.

Un tema bastante fascinante, si no habías oído de estas figuras femeninas, debes sumergirte en los datos históricos.

No se puede negar que el papel que desempeñaron estas mujeres fue muy importante para la historia, a pesar de que en el periodo moderno no tengan tanto reconocimiento en los libros de texto.