Osvaldo Menegazzi pinta el futuro en sus cartas de tarot

En una tienda polvorienta y llena de gente en Milán, Italia, el artista Osvaldo Menegazzi trabaja, como lo ha hecho durante décadas, diseñando juegos de cartas de tarot.

Menegazzi menciona en sus entrevistas que su acercamiento con el tarot se dio mucho tiempo atrás, tiene ya bastantes años en el cual, más que un acercamiento mágico o espiritual fue un acercamiento por el valor como objetos de arte.

Como artista, desarrolló una gran pasión por estas cartas de juego y decidió que dedicaría su trabajo a ellas.

Algunos datos sobre el tarot

Representa una de las cartas de juego más antiguas, sus mazos están compuestos por 78 cartas de las cuales se utilizan 22 para la adivinación o predecir el futuro.

De acuerdo al registro más antiguo, fueron una invención de mediados del siglo XV y se piensa que provienen de Milán, la ciudad de Osvaldo, por lo que podríamos decir que su tienda tiene una clase de significado al estar apegada a sus raíces.

Y no es de extrañar ya que de colecciones de tarot de distintas partes del mundo, las provenientes de Milán -antiguas o nuevas-, destacan por ser de las más interesantes y bellas.

El tarot es una invención extraordinaria y para Menegazzi, así creas o no en su poder, las cartas hablan.

Lo fascinante de su trabajo es que cada una de las cartas de juego es elaborada a mano por lo que puede llamarse toda una obra de arte.

Un trabajo bastante complejo y que implica mucho tiempo de elaboración.

Comienza con diseñar y dibujar el boceto para posteriormente pintarla dependiendo del estilo que le dará a su paquete de cartas.

Cada carta tiene un significado y cada carta dice algo, y cuando colocas una junto a otra ellas forman un discurso.

Cada mazo lo comienza siempre con una carta en específico, la Muerte. La razón, de esta carta parte todo, el renacer, la vida, etc.

Entre las cartas interesantes que tanto le gusta elaborar se encuentra el Sol y la Estrella.

El primero que proporciona la vida. Y la segunda que representa aquello sueños por hacerse realidad.

Sin duda pueden brindar diversión, pero Osvaldo cree que se debe tener cuidado porque siempre dirán la verdad.