Conoce un poco más sobre la alquimia

Si alguna vez has tenido curiosidad por saber el motor principal de la alquimia y sus curiosidades, aquí una breve reseña.

Seguro has aprendido en algún punto de tu vida que los alquimistas existieron y eran unas personas bastante experimentales, que buscaban convertir cualquier metal en oro pero más allá de la idea “general” debes saber que a esta práctica le debemos bastante de lo que tenemos ahora.

A pesar de no contar con un método científico confiable, se llevaron a cabo numerosos descubrimientos científicos y ciencias como la química derivaron de ella.

Desarrollada en la Europa medieval, la alquimia occidental recibió influencias tanto del antiguo Egipto como de Mesopotamia.

En rigor era un medio para tratar de obtener oro o plata a partir de metales inferiores, pero la alquimia poseía también una gran importancia simbólica para sus adeptos: transformar un metal vulgar en oro significaría la transformación de algo impuro en algo puro, y por tanto, el tránsito espiritual desde la ignorancia a la iluminación.

Simbolismo alquímico

Los alquimistas usaban signos como el Sol y la Luna para representar ciertos símbolos alquímicos, pero durante la Edad Media, por temor a la persecución, inventaron un complejo vocabulario de signos para registrar y comunicar sus conocimientos.

Tal secretismo dio a la alquimia una reputación fraudulenta, lo cual desacredito incluso algunos de sus descubrimientos científicos.

La búsqueda del oro

Los esfuerzos de los alquimistas por obtener oro eran el símbolo de una empresa espiritual, y para lograrlo, debían hallar lo que se conoce como la <<piedra filosofal>>. Ya fuera una piedra o un polvo seco y rojo, se le atribuían diversas cualidades místicas, además de ser un ingrediente esencial para transformar los metales.

Llamada a veces <<elixir de la eterna juventud>>, la piedra filosofal representa la pureza y la inmortalidad y supone la cima de la <<obra mayor>> del alquimista.

Los animales

En la alquimia hay una serie de animales con un simbolismo propio.

Los cuatro elementos, por ejemplo, están representados por animales: el águila (aire), el león (tierra), el pez (agua) y el dragón (fuego).

Los animales se emplean también para representar cada fase del proceso alquímico, comenzando por el ennegrecimiento (el cuervo) y hasta el producto final (el fénix).

 

A pesar de no haber logrado su cometido de transformar metales en oro, siempre es interesante conocer un poco sobre su ideología y simbolismo.