Origen de las piñatas

Son gran parte de la cultura mexicana, una tradición colorida como sus pueblos y no pueden faltar en las posadas… las piñatas.

Este símbolo milenario de tradición mexicana puede o no haber sido una herencia y adaptación de otros pueblos.

A ciencia cierta no se conoce su procedencia pero algunos historiadores han creído que ha derivado del encuentro entre la cultura europea y la cultura indígena del territorio mexicano.

No es desconocido que como consecuencia de la búsqueda para aterrizar y sembrar sus festividades y creencias al pueblo indígena, la iglesia católica buscó fusionar y crear un sentimiento de empatía mediante elementos importantes que ya eran utilizados.

En el caso particular de la piñata, una de las teorías supone que el pueblo maya recreaba un juego utilizando una olla de barro llena de chocolate suspendida en el aire y la golpeaba con los ojos cerrados.

Esto tendría bastante sentido si retomamos la idea ya mencionada de fusión de las culturas.

Por otro lado, creen que pudo tener origen en China cuando Marco Polo hizo sus incursiones por Asia y observó que tenían por costumbre romper una figura de un buey que se encontraba lleno de semillas, todo esto para celebrar el año nuevo chino.

Esta tradición se regó pronto en Europa, y posteriormente fue traída al Nuevo Mundo por los españoles quienes encontraron similitud a una festividad mexica en honor a Huitzilopochtli, dios de la guerra.

Aunque existen distintas versiones sobre su origen, la piñata es y será un símbolo de identidad y orgullo, y sin duda llena de vida las festividades más importantes como son los cumpleaños, las posadas o cualquier festejo donde incluye a niños y adultos.

La piñata ha tomado diversas formas incluso colores a lo largo del tiempo pero la tradicional piñata de siete picos se ha mantenido para seguir recordándonos a los siete pecados capitales en épocas de posada navideñas.